lunes, 24 de noviembre de 2025

Distantes Ruinas La Memoria




Bel Morir

Cuando la infancia
vuelva
detrás de todas esas
silenciosas ventanas y
cortinas
y abras al azar
este libro de poemas
que dedico a mi derrota
Honra
con el más claro
azul silencio
como un lector incomprendido
ciego y loco
esta lenta monotonía de aria
descompuesta
Este Ballero de Canteloube
que intenté
en vano
transcribir

Tal vez lo peor que quedará
de mí
o de esta vieja
poesía





Versión Siniestra

Nada podrá predecirse
antes de la ausencia,
en estos amurallados castillos
de tus negaciones,
bajo esas frases que pierden su sentido
en ese vaporoso letargo de tu
cuerpo de fantasma.
Nada podrá predecirse del vuelo
último de los escarabajos
desde esta quietud incierta de la
tarde,
cuando los labios duelan las
palabras,
cuando un gesto no baste para reconstruir
cada piedra
donde habitaron, rara conjunción,
los deseos y la
carne.

Ahora hay un tumulto de luciérnagas
que te buscan,
una puerta abierta para dejar libre el
paso a esta ciudad,
una ventana y su golpeteo
interminable
como un niño
que te llora al viento
en medio de la
noche

Piedras Vivas

En esta Iglesia no caben
las ruinas
de esas sentencias
después de tu partida,
los lamentos y las quejas de aquel
hombre -yo-
que guarda su mirada en el fondo de
algún acuoso bar
o los versículos nunca recitados de la
orfandad de Jesucristo en los labios de una
puta:
Papito, ¿por qué me has abandonado?
Y dirías que hay un margen de error
en nuestras banalidades,
creerás que nada queda después
del abandono,
que más valiera perder el sueño
tan vacío como nuestras
vidas
en esa procesión de arcángeles
detrás del ataúd de Dios.

Nadie escuchará nuestras voces,
no habrán distantes lenguas
en la danza
de las grullas
Nadie entrará a este reino
por su propia
voluntad.

La Comunidad Ajena

El equilibrio tiene la virtud
de su propio linaje,
nos envuelve a través de la desventura
de una humana dinastía que no tiene
principio.
Y sabemos que aguarda en el fondo
de alguna inmaculada historia,
en la sangre con la que levantamos todos
nuestros viejos y nuevos
edificios.
Tiene también
ese castigo del irreparable tiempo
que no perdona lo que nunca
concluimos:
algún poema alguna novela
tu sexo por ejemplo.

El equilibrio tiene una multitud
de anónimas piedras
en espera de nosotros
Un ataúd de sucias
papalotas
Fugaces
entre las sombras
de algún resplandeciente
y letrado
cementerio.

El Juglar Canta En La Hoguera

Podrán pasar cientos de
olvidados poemas
en el ojo de esta aguja
Una multitud de inéditas
palabras
a lomo de
camello
Se multiplican las imágenes
Se callan las frases los libros
como un tumulto de niños
que se ahogaron
en las aguas del cercano
puente
y nada quedará
de esta ingenua pretensión
del habla
De esta tormenta
de alcohol y fuego que nos
aguarda
al anochecer
a las afueras de esta
ciudad

No nos llorarán los ebrios ojos
poesía
cuando las primeras llamas
ardan inocentes
en las hojas de
esta hoguera

Pájaros En La Niebla

La tristeza más grande
guarda un algo de esta humedad
de luz amortiguada
Donde una voz como un rugido
lento
puede provenir del árbol más
lejano
de la noche

Y no basta este móvil
sitio de pájaros
alrededor de nuestros
cuerpos
No basta este callado
parloteo
Este asirse al deseo que nos
quiebra una a una cada
pluma

Porque somos una música
de aves inquietas
que rebota en las
paredes
Una voz como un resplandor
de cuchillas a pleno
vuelo

Somos pájaros en la
noche
Algo de este
frágil y oscuro
silencio del
poema
que
pervierte

Legio

Quizá tu pretensión de
musgo tenga algo del
olvido
Y tratas de ocultarte
en la parte más rugosa
húmeda
de la pared
Aquella donde niños
dibujamos camellos y
elefantes
Cuando el frío nos hacía
refugiarnos
alrededor del viejo quinqué
en la cocina
Y la voz de la abuela que nos
llamaba:
Heeerrrr, vociferáis y no estáis
dormidos
Entonces nos ocultábamos
detrás de los viejos
arcones
de Papá Rubén
y tu ojo vigilaba el
paso
de los tíos
en nuestra busca
El eco del bastón de la abuela
azotado sobre el piso
una y otra vez
Heeerrr, no estaréis ocultos
tanto tiempo
Y las horas se nos hacían
días
Los días
noches
La casa guardaba silencio
en todas sus
aldabas
No había ruido alguno
detrás de los espejos
sólo ese ronquido intermitente de
papá
El callado lloriqueo de
tu madre

Quizás tu pretensión de musgo
ya no baste
en las paredes
Porque sólo guarda esta
húmeda memoria
aquel lejano
día de tu
entierro

Las Raíces Son Otro Ataúd

I

Mi familia no
migró
Mi familia nunca
viajo a distantes
lugares
Siempre se quedó
aquí
a pesar del inminente
invierno


II

Cuanto odié
a las gaviotas
Cuantas noches esperé que
comenzaran a crecerme las
plumas
en los brazos
Pero las estaciones
se sucedían
para encanecerme
sin sentirlo
-una y
otra vez


III

Nadie imagina cuan
largas son las raíces que se
echan bajo
tierra
Lo profundas que se hunden
debajo de las piedras
en cualquier
ciudad

Quién pensaría
que esas raíces son parte
de la podrida
madera
con la que construirán
nuestro ajeno
y solitario
ataúd

Habrán de Caer Esas Murallas

I

Déjame esta voz
mi único testigo
Poesía
Un muro de ladrillos
como una enorme tumba
abierta
alrededor de esta
ciudad
(donde encontraremos a los
hijos de nuestros
hijos
muertos)
Donde tú seas el tempo
en galeras
La indecisión que nos hizo
escribir
algún primer
día
y publicarnos
póstumos


II

No dejes nada detrás de la
albarrada
de palabras
Poesía
si los ojos no cambian
su Destino

...
Esa lenta y reptante
desolación
que nos inocula su veneno
a través de las heridas
en la garganta y
las piernas


Nada ha cambiado tu ojo de reptil
Pequeña Poesía
Si acaso
tus piedras
ahora tienen un poco más
de musgo
y algo (no sé aún que
sea)
tan mío que se
quiebra

Ciudad De Siete Soles

En estas calles
la virtud tuvo tantos semblantes
Incluso
en algún momento
el de un repentino ataque al corazón
en el fondo de una vieja
cantina

O el malinterpretado presagio
de los poetas
ebrios de romanticismo
que envejecimos
en espera de tantas cartas de
respuesta (de amor, literarias, de premios,
de confesiones y excesos que nos
sobrevivirán)

Muchos ya se han ido
de este lugar
Los hemos visto marcharse
drogados
sonrientes
Otros han regresado para
no dejar huella
Y los demás seguimos aquí
tan ciegos
y sordos ante tanto elogio

Mudas estatuas de la política
y la burocracia cultural

...

Es cierto
La virtud nunca tuvo un buen
semblante
excepto hoy
-como la del padre ante el hijo
pródigo-
después de tantos infartos
hipertensión arterial
mentadas de madre y
traiciones
Hoy cuando algunos hemos dejado
la literatura como una moneda
al aire
y la mirada hacia atrás
para comenzar a rendirle cuentas
al dios tiempo

Lejanías

Detrás de esta puerta
se inventa el mundo
No hace falta nada:
Un poco de luz
Un libro a medio escribir
La vacilante pluma equilibrada
en medio del húmedo
silencio
Y el cuerpo al fondo
como en esa vieja pintura
de Degas
Sin flores
Rodeado de libros viejos
como marchitos
crisantemos

Detrás de esta puerta
habita el llanto y la
oración
La voz en cada
piedra que construyó
un vacilante
reino
(El mundo alrededor
de un viejo literato
que no encontró
respuesta alguna)

Al Simple Tacto De La Noche

Las paredes eran el refugio
necesario
de los cuerpos
La respiración
se batía a duelo
con las voces
allá abajo
-todos bebían
y bailaban-
Luego
el minuto de silencio
El recuento de los
daños
La humedad de la
ventana abierta
Las confesiones
con los ojos vacilantes
sobre unos muslos
tan extraños -nada es tan simple
para el tacto de la
ausencia-
Una lengua ajena
que salía de la
boca

Nada es tan simple
-me decía recostada
desnuda desde el
suelo-
Nada es tan simple
para el profano
tacto
del deseo
-y la ciudad
se sumergía
en los bordes
abiertos de sus
piernas

Si Vuelves a Morir, Poesía

Un hombre viene a este
bar
Se sienta a contemplar la lluvia
que cae cerveza a
cerveza (aunque él no bebe)
Busca en el periódico
las últimas noticias del ultraje
al poema
(en un juicio absurdo
que él mismo promovió)
Los espasmos de la ociosa
poesía
que tuvo algún nicho en
su vida
alguna vez

Un hombre busca su
álbum familiar
entre las necias ruinas
de la memoria
A través de la brumosa niebla
de una ebriedad intelectual
que no
hubo
y no comprende
no se explica dónde quedaron
esos sus tantos libros
que se auto publicó

Un hombre
ciego
con lentes de vidrio de
talla ancha (y estrecha mirada
que nada le permitió ver)
se recita para sí
uno de sus olvidados
textos
Y busca
al otro extremo de la
mesa
Al otro lado del mundo
a un interlocutor que nunca
le contestará

Distantes Ruinas
La Memoria


Los muros
Las puertas de ceniza están
abiertas
y lo que ahora puede
nombrarse
basta para levantar una
orgía de lluvias
perpetuas
alrededor de esta ciudad

Y la noche viene
incompleta piedra
al vuelo
Rota manija de una puerta
sin retorno
Donde alguien como tú
en el frío recuerdo de
su cuerpo
Llora lo que no pudo darse
Lo que pudo haber sido
pero las cenizas ensombrecen
las paredes de los
ojos
y el cuerpo se asfixia
se arruga como ese papel
donde estuvo escrito
un mal poema
...
Algo nos dejará la
poesía
Doce piedras
tal vez trece
Treinta días
humedeciendo las puertas
y las manos

Un instante quizás de
reposo
ciego
para que ese réquiem
del poema
al fin
baje tan humano
desde el muelle

jueves, 24 de julio de 2014

Pero Esta Noche


Cómo inventar otras palabras
Quién deja a un lado su dolor
para no repetirse en el poema

Viene la oscuridad y trae
un nuevo nombre para todas estas
cosas
Un nuevo nombre para asesinar el
intento del poeta

A mi alrededor los amigos
se han marchado
sólo unas cuantas flores nos aguardan
sólo las frías piedras de esta tumba
donde se pudre la nostalgia y sus
mares
de inocencia

A mi alrededor la oscuridad
envuelve al tacto la
memoria y la ciudad
calla

Cada atardecer desde hace muchos
años
un hombre viene a esta
casa 
a preguntar a dónde han ido todos

y aún no sé qué decirle

miércoles, 25 de marzo de 2009

Segunda versión... tks Argentina...

Café Tulum

En el mismo café donde nos encontramos
esa noche
Afuera la ciudad
Dos extraños bajo las luces del parque
Sus labios color marrón y el cigarro en la mano
derecha
La taza y los visitantes entre
las pinturas de Botero
Las preguntas que no
tenían respuesta –aún hoy no
las tienen-
El murmullo de la gente y su manía
de mirarme sin mirar
porque el mundo es una mierda
Las tantas preguntas que no nos
hicimos esa noche
El desesperado encuentro
con el puto corazón a punto de reventar
y las ganas de abrazarse
La distancia por mínima que sea
es infranqueable
el gesto nos traiciona
las ganas de mandarlo
todo al carajo
sin decir palabra alguna
De nuevo el murmullo de los visitantes
La aceptación del laberinto
donde estamos perdidos
cerca las manos y lejos las caricias
la distancia es infranqueable
el viaje de un cigarro a una boca
ilumina la noche
Luego, el acuerdo de volverse a ver
La jodida virtud de tener que inventarnos
cada noche desde ciudades diferentes
para vernos
aunque sea en la memoria

Banquete para huérfanos... en marcha


Las escaleras
de este mundo


De escaleras está hecha
la ciudad donde nos
amamos
Preámbulo de habitaciones
a media luz y colchones
con olor a orín ajeno
Creo en ti y en tu manía
de limpiarte los labios antes
de cada beso cuando llueve
En tus piernas que noche a
noche recorren miles de peldaños
por 800 pesos la hora
De gemidos haces las escaleras
de este mundo
como los de mis padres al final del
corredor azul
y su inercia de no hablarse
en todo el día
Como nosotros
fantasmas en algún hotel
de paso
donde dejamos algo de lo
que no pudimos llevarnos
tras el ir y venir de
la noche y sus
demonios
¿Lo recuerdas?

sábado, 18 de octubre de 2008

Café "Tulum"

En el mismo café donde nos encontramos
esa noche
Afuera la ciudad
Dos extraños bajo las luces del parque
Tus labios color marrón y el cigarro en tu mano
derecha
La taza de café y los visitantes entre
las pinturas de Botero
Tus ojos claros y las preguntas que no
tenían respuesta –aún hoy no
las tienen-
El murmullo de la gente y tu manía
de mirarme y no mirarme
porque el mundo es una mierda
Las tantas preguntas que no nos
hicimos esa noche
El desesperado encuentro
furtivo
con el puto corazón a punto de reventar
y las ganas de abrazarse
pero la distancia por mínima que sea
es infranqueable
y el gesto nos traiciona y las tazas de café
y los cigarros y las ganas de mandarlo
todo al carajo
nos dejan sin decir palabra alguna
De nuevo el murmullo de los visitantes
Tu sonrisa y la aceptación del laberinto
donde estamos perdidos
cerca las manos y lejos las caricias
la distancia es infranqueable
y en el viaje del cigarro a tu boca
se ilumina la noche
Luego, el acuerdo de volverse a ver
El beso en la mejilla
La jodida virtud de tener
que inventarnos cada noche
desde ciudades diferentes
para vernos
aunque sea en la memoria

viernes, 13 de junio de 2008

Posible Referencia

Punto De Fuga

al otro lado del río
el gobierno comenzó a construir un puente
Durante la primavera del 75 colocaron la
primera piedra y llegaron las maquinarias
También llegaste tú para habitar esa vieja
casona de madera que las últimas lluvias
habían perdonado

Fuimos habitantes en el mismo musgo
Bajo ese resplandor de las luces cuando las máquinas
trabajaban hasta el amanecer
Pero esa construcción significó algo más
que ese propósito de unir a dos pueblos como a dos
especies distintas
Y tú nunca lo entendiste así

Llegaste junto con aquellos
hombres de metal y habla forzado
y yo te vi como si te reconociera después
de un largo viaje
Como si los dos estuviésemos destinados a habitar
un lugar donde a nadie importara nada:

en esa casona de alcohol y
de tu cuerpo desnudo
Yo
desde el otro lado del río
Desde esta ventana adonde cada año regreso

para preservar el ruido de esas maquinarias
y la transparencia de tu vientre
Para observar ese puente que fue el punto de fuga
de todos los habitantes de este
pueblo




Doble Orientación

cuando volvimos a encontrarnos todo era igual
y nos hicimos el amor detrás de todas las puertas
Respirando con esa dificultad de saber que podría
haber una despedida de nuevo
Tuya o mía
no importa

La cama era igual
Debajo de la tercer tabla que sostenía ese colchón
estaba esa carta que te escribí desde algún lugar
de este viejo siglo
Y te seguían perteneciendo todas esas fotografías
que el gobierno intentó expropiarte para exhibirlas
en un museo

A veces
encontraba los mismos rostros
el mismo aire entorpecido por los cigarros y las palabrerías
de tus amigas putas
Y volvía a pesar de todo eso

Regresaba para poseerte
casi seguro de que a ti ya no te importaba abrir las piernas
Que los días y las lluvias pasaran
Que el fin de siglo nos sorprendiera en la cama
y la moda y las nuevas costumbres te obligaran
a emigrar

La casa era la misma
Aún lo es
Doble orientación que le permite negarse
a algún pasado
Y regreso ahí
para verte bailar desnuda
Porque a esta ciudad y a sus habitantes
allá afuera
se les olvida que el deseo
es el único punto de resistencia cuando se bebe
para intentar robarle algo Cualquier cosa
a este lugar de coordenadas del hastío
y la costumbre




Musas En Pasamanos

dicen que esta generación no tiene
futuro alguno
Que seguimos compartiendo las mismas nalgas
de una mujer que baila en algún bar
hasta el fin de estos milenios

Quizá hemos olvidado que compartimos
las mismas perversiones Y Wendi
no es sólo esa nota de romanticismo
que se busca en una mujer O que alguien
con todo su nihilismo sólo busca en Ellas
para desearlas hasta hartarse

Y celebro esas notas de una música que
se construye más allá de esta ironía
sin fe

Celebro ese futuro que nos traiciona
Lejos este lugar
Donde escribir no le importa
a esa chica
A una sociedad que se disfraza a diario
para negar ese placer de poseer un par
de buenas nalgas

Y ella nos ve
a los tres A todos
Sentados Bebidos
Hablando de virginidades
De todo ese sinsentido de la política
y la burocracia

Nos ves con tus ojos de fantasma
sin imaginar siquiera Wendi
qué futuro nos aguarda más allá de esa puerta
en este bar




Todo Destino

a veces me siento a ver pasar los autos
desde esta ventana
Vi la hora en que llegó el invierno
con su multitud de aire y llenó
las plazas
También está ese bar -en aquel muelle-
que esta vez se terminará de hundir y donde
construimos un refugio

A veces pienso en todo esto mientras bebo
una cerveza
y los ojos se me pierden por las calles
de esta frágil ciudad

No sé por qué los años se nos hacen
tantos inviernos en la memoria
Que tú seas parte de esta llovizna en una
tarde gris

Al otro lado del puente esperan
otras nubes
Otras lluvias que han comenzado
a devorar los restos de este siglo

Y sé de alguien atado del cuello
a un árbol donde el viento
se detiene

Pero no
Nunca busques la oscuridad antes de la última
cerveza
Ella vendrá a ti
para romper el aire en los pulmones

La pregunta aún es la misma
a pesar de tantas historias y todo
este tiempo
Y algunas veces
cuando las luces comienzan a caer
sobre la ya casi en ruinas
ciudad
Veo esta ventana como el marco
de una estúpida fotografía




El Canto En La Ciénaga

I

Desde donde estoy
la ciudad aún guarda ese
orden impenetrable

Sólo en apariencia

Detrás de las murallas
La misma gente
El mismo calor de
mediodía

Una y otra vez nuestra
miseria
como carta de presentación:
Esto es Campeche,
señores,
la tierra del pordiosero...

A veces
preferiría
quedarme ciego
O ensordecer como el sonido
de los buques
mar adentro

Romperme como un triste
ajeno turista
bajo la sal de
una rara
equivocación:
¿qué ciudad es esta?


II

No te recomiendo
que nos visites
poeta
Tampoco escribas otras cartas
por favor

No llames con tu aire de
inocencia
desde las
catedrales

Dame un poco de
tranquilidad

Y deja que el salitre
y el olvido
se acumulen
en las campanas
otra vez




La Fábula Del Poeta

todo discurso está escrito en el rostro
del poeta
En cada gesto que le disfraza
ese miedo de enfrentar lo que los demás
llaman vida

A veces dice que renuncia a todo
Que su literatura es parte de un sacrificio
y una circunstancia que la tragedia
del destino le hereda
Entonces escribe versos
Escribe versos
porque teme enfrentarse a la realidad
y porque la esperanza de la posteridad secretamente
le seduce

Otras veces
el poeta bebe y halla en los bares
ese contacto con una realidad de cuatro horas
que a nadie pertenece pero
que le aplasta los hombros y el estómago
Cree en las putas y hasta propone canonizarlas
pues ve en ellas síntomas de su tragedia ficticia

Pero el poeta se engaña
Envejece
Y un día se descubre detrás de un escritorio
hablando de la política cultural e ironizando
de sus compañeros de generación
Preside encuentros en un vano intento de
rejuvenecer su pluma y darle importancia
O crea mitos que le hacen sentir que está lejos
de todo olvido

Pobre poeta que das clase
Que te escondes detrás de un puesto burocrático
sin saber que lo único que haces
es cambiar de disfraz
Pobre poeta que marchas de un lugar
pero que no olvidas todo ese rencor
con el que reconstruiste tu provincia
Tu mar
Cada puerta
Cada ventana
Todos esos edificios Calles y bares
Que llevas contigo

Poeta de currícula Poeta de juegos
florales Poeta del rencor
Poeta de poetas
Tú dices que la literatura y el tiempo
son implacables
Pero el tiempo nunca importa
y sabes que la literatura es una vocación
sin fondo
El pleno contacto
con un vacío que asusta

Esta es tu fábula Poeta
Un futuro donde la mala ironía
es el último recurso que te queda cuando
la posteridad sigue de largo
Tu negación a aceptar que no hay juicio absoluto
o tablas de verdad para los hechos que justifiquen la validez
de toda poesía

Este es el futuro de tu fábula
La impronta de próximas generaciones a quienes nunca
importará cuál fue todo ese sentido con el que construiste
una vieja farsa




Historia De Poetas

no sé cuál de esos tantos futuros es suficiente
para salvaguardar a la locura en esta humanidad
Si alguna vez se sabrá de aquellas cosas que se construyen
antes de olvidar el significado
de un mañana
que al final se hizo de alcohol
mujeres y bares

Acaso alguna vez alguien escuchó la historia
de un poeta
todas sus madrugadas sin motivos
y de su amor por la mesera o una estriper
en un bar
Donde cabían bien más o menos
cinco milenios sin rostro

Porque la humanidad es una circunstancia
que seduce
es un par de palabras en medio
del vacío
Edificado con promesas
y la esperanza de un futuro
que el poeta olvida

Entonces bebe para salvarse y salvar
su locura
se enamora en algún bar
porque no olvida que esa humanidad acecha
que hubo una historia y una mujer que nunca
le pertenecieron
porque nunca fueron completamente suyas
-como las tantas tardes de alcohol
y cervezas

Por eso el poeta pertenece
a todo sentido primigenio que su circunstancia
social rechaza
Y se suicida
y otras veces ríe cuando ve que los años se le han hecho
un montón de papeles y poemas que nunca
terminará de escribir
y donde queda
como un recuerdo incompleto
las piernas y las caderas de aquella
mujer
los restos de algunos edificios que el paso de una
supuesta modernidad destruyó

No sé lo que el futuro signifique para tantas
personas
La validez que tiene el creer en
algo para justificar la inestabilidad de la
existencia
ese vínculo cotidiano que nos ata
a todos nuestros fantasmas

A veces
Uno quisiera escribir para llenarse
del vacío
para salvaguardar la coherencia
de toda locura que hace una musa y un poema
de cualquier mujer y cualquier discurso
a pesar de esas circunstancias
que traicionan

Por eso hoy
es un día bueno para morir
porque este es el punto donde convergen
dos rectas infinitas
Donde esta locura basta
como lugar exacto en la distancia más lejana
o más cercana a este invierno

Hoy
Siempre será un buen día
para morir
para hallar una musa en algún bar y enamorarse
y hacer de este vacío
De su discurso y cualquier
historia
el principio de toda
posible referencia




Escribir Es Después

Algo que queda en el camino
bajo el recuento de nuestra
falsa biografía,
en el trasluz de estos días
que vienen desde esa
ventana
en alguna otra ciudad,
mientras la memoria
nos envejece;

el último aliento del jodido
cuerpo
en medio de esa virtud que
nunca tuvimos para
claudicar,

para retirarnos
a tiempo
después del malsano
deseo de los bares,
justo antes de caer;

y sin embargo nada importó:
la contundente caída,
el sabor amargo del inexistente amor,
los textos que no se llegarán a
escribir,
los que se olvidarán,
los poemas dedicados a las
putas y a la ebriedad.

...

Pero nos sobrevivirán siempre
las palabras,
las palabras como un lugar remoto,
las palabras como una metáfora
incomprendida,
las palabras como una tumba
permanentemente
abierta,
las palabras como un desafío
al tiempo en esas largas
piernas
que nunca nadie nunca
logrará
descifrar.

...

Por eso volvemos aquí,
a este muelle llamado mundo,
a esta burda pasarela que
improvisamos al
anochecer,

a esa torre de babel,
que nunca existió,

a este lugar sin fecha
y sin memoria.

...

Aquí
a este laberinto de papel
y tinta
donde el arribo de ese tan
esperado poema
nunca escrito
siempre será
siempre
después.

lunes, 9 de junio de 2008

La noche del Minotauro

Perséfone en el bar
qué versión daremos de estas
lluvias
al fondo de las
calles
cuando los demás regresen
y bajo qué otros fugaces
laberintos
de la escritura
a través de tus
caderas
Perséfone
moverás el ideario de los
dedos




no sé en qué lugar
Bajo qué tormenta
quedó esa imagen tuya
tan desnuda
en qué otra piel
y lluvia de aquella noche
tus huellas digitales
-al toque de un
relámpago-
por si algún caso de suicidio
colectivo



y entonces escribo
Escribo y suenan las palabras
a través de las
paredes

Y Perséfone
llora
Y un viejo canta
Rasga las cuerdas frente al
laberinto
En el oscuro rincón donde el hombre toro
se ve
al espejo
Donde se confina
nuestra vejez
nuestra absurda esperanza
cuando niños
como un reguero de juguetes
rotos
por el suelo



a qué atenerse
Aún
a qué atenerse a pesar de esto ¿y la esperanza
y el hilo de Ariadna roto
sobre el puente de la
noche?

Pero cómo hemos de hacerle
para guardar el
sentido
cuando se escribe

Se escribe
Aún
se escribe
y no basta la antigua melodía
detrás de cualquier rostro
Al fondo de cualquier
calle
En este laberinto de papel
que cada día te entiendo
menos
que cada día pierdes tu cuál
sentido



Y bebamos
Padre
Brindemos para olvidar esta
estupidez
Ésta
Que nos mantiene aquí
juntos
atrapados con miedos
en estos laberintos y sus
campos de concentración
modernos
para no olvidar



nunca supe de ti
sino que eres un cuerpo sudado
y envuelto de ese aroma a orín

Porque despierto cada día en este
laberinto de palabras
intentando algo de ti

Algo de esos poemas
que no coinciden con el sentido
de este
Todo tuyo
allá afuera



déjame hacerte esta noche
el motivo
que espero
La escritura y el sentido
de cualquier
huella tuya en la
palabra

Porque aún sigo intentándolo
cuando anocheces
y las luces de la ciudad
nublan los edificios
Entonces vagas perdido
por los
muelles
Entonces salgo a encontrarme
contigo
porque duele saber que a veces
no bastarán los Ícaros
y la soberbia inútil
en la
palabra



esta es la voz de
Teseo
al son de un viejo banjo cuando
anochece
Y suena
Y suenas cuando Ariadna teje Y anocheces
en medio de esta ausencia de caminos
De suicidios que convergen
al son de una vieja y extraña
melodía en los labios
de una puta




y es suficiente caminar bajo estas lluvias
Sentir cómo esta ciudad se ahoga
Sentir cómo siente tu ausencia y este alcohol en las
venas
y en los callejones
Pero llueve
Minotauro
Llueve a pesar de toda intención
y yo
Padre
Madre
Yo me ahogo



en esta oscuridad donde algo se busca
A través de los vitrales En el fondo de esa calle
donde Perséfone se aleja Y se aleja cuando suena el
banjo
una melodía tan ausente
alguien viene detrás de la
llovizna
En esta atmósfera de luces y edificios
dispersos
en los ojos
de un anciano



De ti Perséfone De ti ciudad
En cualquier lugar
Donde se les nombre
Se siente ese sabor a salitre
y a llovizna



no sé dónde quedaron estas ganas que habitaban los
bares
En qué lugar de coordenadas se pierden las últimas
horas
de un reencuentro
Porque compartimos
un mutuo acuerdo que el temor rompía
Y ahora voy de bar en bar con esta oscuridad que a nadie
reconoce
Haciéndole hablar para desahogarse
Para que nos escupa a la cara todo eso que
nos mantiene aquí
Perséfone
Juntos y
vivos
Atados al musgo de las
piedras
para no
olvidar



llueve
a pesar de que siempre tuviste
la razón
La exactitud de una fugaz mirada
al fondo de ese bar donde
bailabas desnuda

Y quizás siempre tuviste razón sobre mí y sobre todos
porque llueve
sigue esta llovizna a pesar de cualquier
intento
A pesar de que duela
de que duelan
de que duelas
la palabra




Cuántas veces lo intentamos
Papá
Mamá
Qué día cambiaron su rostro para
abandonarme
Pero lloras Minotauro
En el fondo de esas calles
Pero qué importa
Hermano
Hermana
Porque ahí está el deseo
ciego y bebido
Intentando algo de todos
como una gris y borrosa
fotografía
para no enloquecer




qué motivos tuvo esta palabra
Su cuál sentido se hizo parte del murmullo
en este juego de
lágrimas
Perséfone
¿Acaso?
¿Acaso todo este tiempo
todo nunca bastará para
encontrarnos
en medio de estas lluvias?




y dejé de ser
Cerré las puertas y dejé que el tiempo pasara
Y dejé de ti
como de hastiarme
pero dejé
y se vino el tiempo con sus tantos meses
¿Acaso nadie escucha el llanto
del viejo Minotauro?
Y dejé de todos en medio del
laberinto de espejos la palabra
¿Acaso
acaso en verdad nadie lo
escucha

-sólo yo?



escribo y la memoria al fondo de esta multitud
de paredes construidas
a través de las hojas
blancas
Escribo
Con el silencio a cuestas
Con el deseo
Con las paredes carcomidas
Con los espejos
rotos

Con este llegar a ti y encontrar la ausencia
Sentirla en la espalda
En los hombros
En tu vientre



escribo
y la ciudad carga este silencio
Este no sé qué
El mareo y el dolor cuando despierto en la soledad
de los bares
Y tengo un motivo
Una fugaz sensación que duerme
el cuerpo
Este breve presentimiento
aunque nadie allá
afuera
nos
recuerde




pero seguimos intentándolo
Minotauro
A pesar de que las calles
en tu ausencia
cambien
de lugar




también a la ciudad
le duele la
piel
También detrás del
laberinto
de la escritura
como en el de los
espejos
quedan las palabras
Una noche de invierno cuando bebimos
en honor de sus caderas
y despertamos con el hilo de la
madeja
-sin saber en dónde-
en medio de la
lluvia




y bailas
bailas
bailas
y mi ciudad
la ciudad
estas todas ciudades
se hunden en el olvido y el alcohol
y bajo qué otro breviario
En qué destino
Dónde quedó
la voluntad compartida
por todos
pero alzas tu aterciopelada frente
para brindar
para detener la lluvia
Minotauro
mientras Perséfone baila
baila
baila
y se
desnuda